La primera y más significativa es trabajar la poesía como un autorretrato, el utilizarse a sí mismo para crear ideas y manifestarlas en versos interesantes. En este sentido, el propósito de esta metodología no es solo aprender como escribir un poema, sino que también entenderse a si mismo, comprender la percepción que otros tienen sobre uno y sobre ellos; reflejar la sociedad en el texto con los posibles problemas latentes como el racismo o sexismo; y entender el proceso de escritura poético como un momento para interiorizarse y pensar temas que probablemente en otras circunstancias ni siquiera se acercarían a las esquinas de la conciencia.
La metodología como tal es muy simple, escribir el texto, comentarlo con los compañeros y corregir errores. Al mismo tiempo, las actividades que conllevan este trabajo pueden ser divididas en tres etapas. La primera es formular ideas que puedan ser incorporadas, al expresarse sobre uno mismo podemos ser muy superficiales y tener miedo a adentrarse en la conciencia, por lo que un ambiente de confianza es vital para un trabajo correcto. La segunda es llevar estas ideas al papel, utilizando las figuras retoricas necesarias, las rimas y versos adecuados junto a palabras precisas para crear un buen poema. La tercera y última etapa es revisar el poema, corregir errores y leer los poemas junto a la clase.
Es este último punto el cual creo que el profesor debe saber como implementar, y es que si los estudiantes realmente plasmaron una parte de ellos en el poema será difícil que lo lean en voz alta ante toda la clase, especialmente si son de media... las razones no son necesarias de explicar. Personalmente, siento que si yo, como profesor, también escribo un poema y lo leo ante el curso, con un poco de suerte los estudiantes se abrirán y leerán sus trabajos.
Finalmente, Rosal demuestra la eficacia de la estrategia didáctica colocando unos ejemplos, por lo que solo resta implementar esta idea en alguna clase.
Poema sobre mi
Un payaso me habla
desde mi ojo izquierdo
allá en las orillas del riachuelo
lamenta sobre el duelo.
Apenas puedo intentar mover
una herramienta tras la otra
es que no quiero salir
de este maldito agujero.